Las migrañas crónicas y la ansiedad comparten vías neuronales similares. Los altos niveles de adrenalina y cortisol mantienen el sistema nervioso en un estado de alerta máxima, reduciendo físicamente el umbral necesario para desencadenar una migraña.
El dolor a largo plazo reprograma el cerebro para hacerlo más sensible a todos los estímulos. La gestión de la salud mental a través de la terapia, la meditation o la medicación es un componente vital para la prevención exitosa de la migraña. Realice un seguimiento de su estado de ánimo junto con sus ataques para identificar si los picos de ansiedad corresponden a la frecuencia de sus ataques.
La app Relief correlaciona automáticamente tus ataques con el clima, el sueño, la alimentación y más.
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