Una migraña no es un evento único, sino una secuencia neurológica de varios días con **cuatro fases distintas**. Reconocerlas permite una intervención temprana antes de que la cascada inflamatoria alcance su punto máximo.
Hasta 48 horas antes del dolor, su cerebro envía señales: antojos intensos de comida, bostezos frecuentes, rigidez en el cuello. Estos son impulsados por la actividad hipotalámica mientras el cerebro intenta regular un desequilibrio químico en desarrollo.
Experimentada por el 25–30% de los pacientes. Zig-zags visuales (escotomas), entumecimiento sensorial o dificultades para hablar que duran entre 20 y 60 minutos. Esta es la depresión cortical propagada moviéndose a través de la corteza.
Dolor pulsátil unilateral, náuseas, sensibilidad a la luz y al sonido. Puede durer de 4 a 72 horas sin tratamiento.
Una vez que el dolor se desvanece, el cerebro requiere hasta 48 horas para recuperarse. Fatiga extrema, niebla cognitiva y sensibilidad emocional a medida que el cerebro restablece su equilibrio químico.
Identificar su patrón de pródromo es la forma más eficaz de intervenir a tiempo. Realice un seguimiento de estas señales de advertencia de manera constante para desarrollar su modelo de predicción personal.
La app Relief correlaciona automáticamente tus ataques con el clima, el sueño, la alimentación y más.
Descargar gratisRelief for iOS